La Educación Abierta y a Distancia es una modalidad de enseñanza y aprendizaje que se propone ampliar la cobertura de la educación tradicional a fin de que muchas personas tengan acceso a la ciencia, la técnica y la cultura. La denominación de abierta significa que ha eliminado las restricciones de edad y espacio a fin de llegar a más estudiantes. Y a distancia, porque pretende llegar hasta los mas apartados rincones donde no llega la educación tradicional.

Se puede afirmar que la Educación a Distancia representa hoy en día el fenómeno educativo más importante y sin temor a equivocarnos podemos prever que seguirá teniendo gran proyección en el mundo del futuro y especialmente en los países de bajo desarrollo. A este respecto muchos de nuestros países latinoamericanos, incluyendo Venezuela, han acogido desde hace algunos años la Educación a Distancia como un poderoso instrumento educativo capaz de ofrecer respuestas concretas a la grave crisis social, económica y educativa de nuestras sociedades en América Latina.

Casas Armengol (1992) plantea la importancia presente y futura de las universidades a distancia en nuestro continente: “…El presente estudio que se enmarca en lo que Daniel (1990) ha calificado como la , tratará de destacar que efectivamente, la educación a distancia si es un instrumento estratégico y poderoso, de especial significación para la crítica situación actual de las sociedades latinoamericanas, pero que sólo logrará su pleno potencial, si se identifican y toman muy en cuenta los factores limitantes que plantea el contexto social particular y también los obstáculos derivados de la dinámica institucional.”

La Educación a Distancia posee capacidad para atender la impetuosa masificación que ha desbordado a las universidades presenciales y está deteriorando seriamente su capacidad académica. Por otra parte, sus costos son significativamente menores y sus alcances positivamente mayores. Sin embargo no debemos pensar que la Educación a Distancia es o será un instrumento milagroso que sin ningún esfuerzo por parte nuestra resolverá los problemas educativos críticos que la educación presencial y convencional no ha logrado resolver.

Analizando la realidad de la Educación a Distancia en nuestro continente podemos evidenciar con Casas Armengol (1992):

A) Que esta ha logrado, cada vez más, ser aceptada como nueva modalidad universitaria respetable y útil, tanto por parte de la comunidad nacional, como por el sector universitario de cada país.
B) La producción de textos y programas de enseñanza ha constituido un aporte considerable para el mundo universitario de cada país, a pesar de que la calidad instruccional de tales materiales ha sido generalmente muy heterogénea. Como confirmación de este aserto, algunos de estos textos son adquiridos y utilizados por diversas universidades convencionales.
C) Pese a la enorme deserción observada en los sistemas a distancia, sus costos por estudiante suelen ser marcadamente inferiores a los de las universidades presenciales.

Las nuevas tecnologías han dado un gran avance a la educación a distancia. Estos instrumentos han logrado una mayor universalidad de la educación superior. Es urgente, pues, la necesidad de incorporar y utilizar plenamente los avances tecnológicos en las universidades a distancia de nuestro continente para así poder ampliar la oferta educativa a grandes masas de la población, para mejorar la calidad de la propia educación a distancia y lograr una educación para un mayor número de ciudadanos.

A este respecto, nos señala Silvio (2000): “…Las nuevas tecnologías son consideradas instrumentos para lograr una mayor universalidad de la educación superior mediante el uso de variadas formas de intervención para atender las necesidades educativas del individuo en todas las etapas de su vida. Ella debe concebirse como un sistema de educación y entrenamiento continuo y hacer uso pleno del potencial de las nuevas tecnologías”

La UNESCO y la Asociación Internacional de Universidades, que agrupa la mayor parte de las universidades del mundo, han promovido desde hace varios años, una acción amplia para contribuir al desarrollo de las tecnologías de información en la educación superior.

“…Los procesos de enseñanza y aprendizaje deben realizarse ahora en un aula virtual, la investigación en un laboratorio virtual, la conservación y búsqueda de la información en una biblioteca virtual, la extensión en un espacio virtual de extensión y la gestión general en una oficina virtual. El resultado de esta virtualización es lo que se podría llamar un campus virtual en el cual los espacios básicos se hallarían interrelacionados en una totalidad integrada.” Silvio (2000)

El ciberespacio se nos presenta, pues, como un ámbito de información, creación y descubrimiento. Navegar es la nueva forma de aprender. Así nos lo presentan Laufer y Scavetta (2000):

“…La evolución documental que estamos viviendo debe conducirnos progresivamente a definir las características de un aprendizaje basado en informaciones digitales. La era de la oralidad convirtió al ágora en espacio de encuentro y aprendizaje. La era de la escritura construyó y valoró a la biblioteca como espacio de memoria y saber. La era digital ha elevado a las redes a espacio de interacción y formación. Cada tecnología y cada espacio exigen comportamientos sociales y cognitivos específicos al uso de sus potencialidades. La palabra, la retórica, la lectura o el análisis siguen siendo herramientas indispensables para el alumno de mañana, mas el ciberespacio1, en cuanto que espacio de información y aprendizaje, exige que el alumno adopte comportamientos cognitivos complementarios: la navegación y el enlace. La navegación es tanto una operación técnica de desplazamiento dentro de un documento como una operación de creación de enlaces entre diferentes partes de un mismo documento.”

El ciberespacio no es hoy un espacio de aprendizaje, pero sí es ya un espacio extraordinario de búsqueda documental. El desafío educativo fundamental estriba en la contribución a la emergencia de un ciberespacio de aprendizaje que evacue los peligros por todos perceptibles que pueden conducir a la aparición de un nuevo espacio de reproducción y desigualdad.

García Aretio (2001) añade: “…Internet es un universo que contiene ilimitadas oportunidades de aprendizaje siendo, en definitiva, una ayuda excepcional para que el estudiante se independice en su proceso formativo, decida el nivel e intensidad de comunicación que precisa y aprenda como aprender.“

La transformación de la Educación Superior implica renovación pero como todo sistema educativo puede ser factor de innovación y al mismo tiempo de conservación. Conservación del orden establecido pero fundamentalmente reservorio de crítica y cuestionamiento de la sociedad, de cambio y transformación mediante la formación de personas críticas, creativas y productivas.

Coincidimos así con lo señalado por Salcedo (1998):”…Se trata de lograr cambios de actitudes que conduzcan hacia un aprendizaje permanente y de adaptación para intervenir en nuevas situaciones, producto de los cambios constantes de la realidad”

En síntesis, podemos evidenciar la urgente necesidad de incorporar y utilizar plenamente los sistemas y tecnologías a distancia en América Latina, para apoyar la reestructuración de los deteriorados sistemas educativos; para ampliar la oferta educativa a grandes masas de la población, para impulsar la democracia política mediante la democratización educativa; para mejorar la calidad de la propia educación a distancia; y finalmente, para racionalizar las inversiones en educación a fin de lograr educación para un mayor número de ciudadanos. La educación del futuro será sin duda una educación abierta, a distancia y virtual.