Una antigua metodología didáctica con modernas aplicaciones on line

Una rápida recorrida por la oferta educativa de nuestros días permite ver el creciente espacio que la Educación a Distancia (EAD) ocupa en ella. Impulsada por el desarrollo de las modernas tecnologías de la comunicación y en particular por el fenómeno de la Internet, la formación a distancia aparece como un recurso moderno cuando en realidad data de mucho tiempo atrás.

Orígenes y desarrollo

Algunos autores señalan como referente más remoto del método no presencial de enseñanza a un anuncio aparecido en La Gaceta de Boston en el año 1728 ofreciendo un material para la auto instrucción, que sería remitido a los interesados incluyendo la posibilidad de tutorías por correo postal.

Posteriormente aparecen referencias a diferentes modos de capacitación a distancia en distintos lugares del mundo. Así, por ejemplo, un rudimentario proceso de educación por correspondencia implementado por Isaac Pitman en el Reino Unido de Gran Bretaña hacia 1840, el advenimiento de la metodología en el norte de América acompañando la industrialización del Siglo XIX, cursos por correo en Rusia, Suecia y Alemania y su expansión, a finales de la Segunda Guerra Mundial, en concordancia con la demanda de mano de obra calificada.

A partir de las décadas del 50 y del 60 aparecen ofertas institucionalizadas y formales de educación abierta que generalmente coinciden con la modalidad a distancia y que adquieren importancia en la medida en que responden en muchos de los casos a organizaciones universitarias, y aun cuando tienen un desarrollo casi paralelo con proyectos estrictamente comerciales en muchos casos carentes de seriedad académica.

Estos últimos hacen de los “estudios por correspondencia” una categoría menospreciada por grandes sectores de la sociedad durante largo tiempo, mientras que aquellos, generados mayormente en las universidades, constituyen un esfuerzo experimental tesonero y consciente que sirve de base en la actualidad a los más modernos y exigentes proyectos de educación a distancia.

Aparecen así propuestas didácticas no presenciales en distintos momentos y lugares tales como la University of South Africa (1956), la Open University de Gran Bretaña (1969), la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España (1972), el sistema de universidad por TV de China (1979), la Universidad Nacional Abierta Indira Gandhi de la India (1985), la Teleescuela Técnica del CONET de Argentina (1969), las universidades abiertas de México (1972) y Venezuela (1977), por citar solo algunos de los más representativos en la materia.

Múltiples campos de aplicación

En la actualidad, son diversos los indicadores de que, al amparo de la hegemonía de la globalización y aprovechando el acelerado desarrollo tecnológico, en especial en materia de telecomunicaciones e informática, esta modalidad pedagógica adquiere creciente y significativa relevancia en los ámbitos más heterogéneos.

Al respecto, un informe del Banco Mundial expresa que los destinatarios y áreas que pueden incorporar la educación a distancia son “… casi todos los campos del currículum de las carreras de grado universitarias y muchas áreas de post-grado; capacitación vocacional y técnica en la industria y las empresas: programas de educación básica y capacitación en las fuerzas armadas de la mayoría de los países; programas de educación continua, en el trabajo, para profesionales de la salud, docentes y otros profesionales; educación básica para adultos, incluyendo el mejoramiento de prácticas agrícolas e incluso programas de alfabetización tanto en países industrializados como en desarrollo; materias dirigidas a niños en edad escolar, especialmente aquellas en donde los especialistas no están disponibles localmente…”.

Tres hitos en su evolución

En relación con su progreso en el tiempo, algunos investigadores han acertado en estructurar la historia del desarrollo de la enseñanza a distancia en tres hitos generacionales, a saber:

  1. Enseñanza por correspondencia. En especial desde fines del siglo XIX y hasta comienzos de la década del 50, cuyo desarrollo está vinculado al progreso de la imprenta y el correo.

  2. Hacia finales de la del 70, con la utilización del texto impreso y la incorporación del teléfono, la radio y la televisión.

  3. Producción de textos multimediales en CD ROM, páginas web, videoconferencias y audioconferencias, e-mail, foros, etc.

El mundo “on-line”

Este último nivel de desarrollo corresponde al momento actual en el que, como se señaló, las nuevas tecnologías constituyen un campo fértil para el florecimiento de proyectos de formación a través de Internet que conjugan las antiguas y reconocidas virtudes de la modalidad con las extraordinarias ventajas de la interacción “on-line”.

Por otra parte, dicha convergencia se produce en el momento en que la sociedad global reclama cada vez con mayor fuerza la capacitación permanente de los recursos humanos, tanto desde la perspectiva personal cuanto desde las necesidades estratégicas de las organizaciones, punto en el cual la educación a distancia, con sus características de flexibilidad y autogestión, aparece como el instrumento más calificado para satisfacer la demanda cuali-cuantitativa al respecto.

En este marco de referencia, surgen entonces novísimas propuestas de educación a distancia, ahora constituidas en muchos casos en organizaciones pedagógicas “virtuales” cuyos directivos, docentes, administrativos y alumnos no comparten un espacio físico, no obstante lo cual interactúan en forma productiva y eficiente en orden al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Asimismo, a la luz de este auge educativo asociado a las nuevas tecnologías, en particular Internet, surge una corriente revalorizadora de las prácticas no presenciales tradicionales como los impresos y el correo postal, ya que el conjunto social reconoce a la modalidad didáctica a distancia como la herramienta adecuada para cubrir los requerimientos que el mismo demanda en orden a la formación permanente y la educación como proceso constante durante toda la vida.

Particularidades

La EAD puede definirse como una metodología educativa no presencial, basada en la comunicación pluridireccional mediatizada, que implica amplias posibilidades de participación de estudiantes dispersos, con un alto grado de autonomía de tiempo, espacio y compromiso y la orientación docente, dada en el diseño, en la elección de los medios adecuados para cada caso en virtud de los temas y con consideración de las posibilidades de acceso de los destinatarios a los mismos, y en las tutorías.

La flexibilidad en cuanto al manejo de sus propios tiempos por parte del estudiante, la ausencia del requisito de asistencia periódica a clase, la posibilidad de seguir los estudios desde cualquier parte a donde el alumno se vea obligado a trasladarse por distintas razones laborales o personales, en definitiva el alto grado de autonomía de que el educando goza en el sistema, constituye a la educación a distancia en una opción apropiada para los tiempos que corren, ya que permite compatibilizar las exigencias de capacitación con las limitaciones espacio-temporales que impone la vida contemporánea.

El vínculo profesor-alumno aparece entonces mediatizado, es decir, que la relación cara a cara es reemplazada por una comunicación basada en medios que transportan los mensajes en uno y otro sentido para permitir un “diálogo didáctico” que haga factible el proceso educativo.

Principales características operativas

Es por eso que, amén de tales medios, tienen substancial importancia para el método tanto la planificación pedagógica como la elaboración de materiales y la labor tutorial.

La planificación especifica los objetivos generales y parciales y orienta la estructuración tanto de los materiales como de los ejercicios de aplicación y las evaluaciones en función de que el estudiante logre alcanzarlos en tiempo y forma razonables.

Los materiales para esta metodología didáctica están pensados, diseñados, estructurados y desarrollados para el aprendizaje sin contacto directo entre el profesor y el alumno y son capaces de asegurar la posibilidad del “diálogo didáctico” entre los contenidos y el estudiante. Básicamente se diferencian en “contenidos conceptuales”, que podrán provenir de textos de manufactura propia o de bibliografía o antologías de autores diversos y se refieren a la materia de estudio, y “contenidos procedimentales” que promueven “propuestas de acción” respecto de qué, cuándo y cómo hacer lo recomendado.

La tarea tutorial es la relación orientadora de uno o varios docentes, respecto de cada alumno en particular, en orden a la comprensión de los contenidos, la interpretación de las consignas operacionales, el momento y la forma adecuados para la realización de trabajos, ejercicios o autoevaluaciones, los cronogramas de entrega y en general para la aclaración puntual y personalizada de cualquier tipo de duda.

En algunos sistemas la gestión de tutorías tiene determinadas instancias obligatorias e ineludibles, inclusive presenciales individuales y/o grupales. En otras administraciones, se limita al contacto mediatizado, que transita todo tipo de comunicaciones (correo postal, teléfono, fax, e-mail, etc.) y en muchas oportunidades adopta una combinación de ambas variantes.

En cuanto a la evaluación, se utilizan herramientas de diverso tipo (trabajos de aplicación, cuestionarios, problemas, desarrollos temáticos, etc.) tanto para exámenes parciales como finales, a distancia o presenciales. Existe una clara tendencia a asegurar la competencia mediante evaluaciones finales presenciales.

La Ley Federal de Educación y las universidades nacionales (argentinas)

La importancia creciente e ineludible de la capacitación constante de los recursos humanos y de la potencialidad de la EAD en tal sentido, aparece reflejada en la Ley Federal de Educación 24.195 que destaca “el estímulo, promoción y apoyo a las innovaciones educativas y a los regímenes alternativos de educación, particularmente los sistemas abiertos y a distancia”.

Por su parte, prestigiosas casas de estudios superiores, públicas y privadas, del país y del mundo, han incorporado a su oferta académica la posibilidad de realizar estudios no presenciales. En este sentido se han manifestado expresamente los representantes de quince universidades nacionales reunidos en marzo de 1992 en Mar del Plata, quienes sostuvieron que “la educación a distancia es una alternativa del mismo valor académico que la presencial, con características peculiares que le permiten adaptarse mejor a determinados problemas, cuestiones o contenidos…”.

Un futuro imaginable

La pedagogía moderna ha redescubierto las virtudes de la formación a distancia y ha generado en torno a ella procesos de investigación y desarrollo que la potencian y jerarquizan proyectándola como una metodología de avanzada al servicio tanto de las instituciones educativas cuanto de organizaciones de la más diversa índole interesadas en la promoción del capital humano.

Es previsible entonces que, progresivamente y en la medida en que la modalidad continúe consolidándose desde su seriedad y validez académica, aumente el considerablemente la matrícula de alumnos en las instituciones educativas que la propongan.

También resulta probable que las organizaciones públicas y privadas reconozcan en la educación a distancia a una aliada estratégica para la capacitación permanente de los hombres y mujeres que las componen y desarrollen en el mediano plazo proyectos propios o basados en convenios con terceros destinados a la formación constante del personal mediante esa formulación didáctica.

El portal de Educación a Distancia www.contenidos.com ofrece la posibilidad de realizar cursos de capacitación a distancia sumamente accesibles, a través de propuestas avaladas por prestigiosas instituciones. En la plataforma de educación a distancia de Contenidos.com (http://www.contenidos.com/educacion) se destacan cursos de formación docente, educación continua, marketing, management, informática, Internet, tecnología agropecuaria, periodismo, medios, comunicación social e idiomas.

Para solicitar cualquier tipo de información, escribir a: [email protected]

Bibliografía:

-Fernández de Villalta, M y del Blanco Diez, L. (1993): Las telecomunicaciones y su impacto en la educación continua. Mimeo. México.
-Garmendia, E., Juric, J., Malvassi, S.A. (1999) : “La educación a distancia…¿Una modalidad educativa innovadora ?”. Documento Base. Universidad Abierta. UNMdP. Mar del Plata.
-Holmberg, Borje (1980): “The didacts of distance education. Course Unit 5.ZIFF. Londres.
-Lineamientos de política de Educación a Distancia. Programas y Proyectos (1992). En: Revista Rueda, Año 1, N° 1.
-Mena, M. (1996): La educación a distancia en el Sector Público. INAP. Buenos Aires.
-Raffoul, N. (1999): “Educación a Distancia. Una respuesta a la demanda de educación superior en la Argentina del nuevo milenio” [en línea]. Cinterac. 1999. http://www.edudistan.com. [Consulta: 24 octubre 2000].

Jorge Eduardo Padula Perkins es Licenciado en Periodismo y Analista en Medios de Comunicación Social, Universidad del Salvador.

Realizó cursos de Capacitación Docente, Instituto Universitario de la PFA; Bases Conceptuales y Modelos Organizativos en Educación a Distancia, Universidad Nacional de Mar del Plata; Internet aplicado a la búsqueda de información científica con fines de estudio e investigación, USAL; Pensamiento lateral (E. De Bono), Facultad de Psicopedagogía, USAL; Uso de los medios en el aula, CEDIPROE y taller Los diarios on-line en la escuela, Instituto Programas Santa Clara. Participó en el I Congreso Internacional de Nuevas Tecnologías y Necesidades Educativas Espaciales, Consejería de Educación y Universidades región de Murcia, España; las Jornadas de capacitación Reflexiones sobre los aportes de Internet y otros medios a la educación, IPSC y Fundación Noble; el Primer Congreso Virtual Integración sin Barreras en el Siglo XXI, Redespecialweb.org. Consultor en comunicación pedagógica para la EAD. Columnista especializado en temas de EAD en diversos sitios web.

Para dirigirse al autor escribir al e-mail que figura al final de esta nota, mencionando el título del artículo.

Universidad José Carlos Mariátegui