El auge de Internet, el uso del E-mail y la evolución tecnológica incentivan cada vez más los nuevos métodos de aprendizaje. “Educación a distancia”, “Aula Virtual” se van imponiendo con mayor fuerza al tener que elegir cómo aprender, dónde, con qué tiempo y con cuántos recursos. La educación a distancia, al permitir estudiar sin necesidad de desplazarse a instituciones académicas, otorga la posibilidad de ahorro de tiempo y dinero. Las formas de enseñar y aprender ya no se basan sólo en el uso del papel y el bolígrafo. Hoy el ordenador, Internet y el correo electrónico son herramientas fundamentales a la hora de adquirir o reforzar conocimientos. Los alumnos reciben en sus domicilios, oficinas o empresas un material didáctico que permite un estudio más accesible y eficaz.
Los libros, manuales y ejercicios que comúnmente el alumno puede recibir por correo tradicional, pierden terreno ante la evolución de la tecnología informática, la cual ofrece a través de diversos programas una información visual y sonora, que brinda una importante dosis de motivación.
Desde la perspectiva Institucional, el “Aula Virtual” permite atender a un mayor número de alumnos con menos profesorado del que se precisa en la enseñanza presencial. Ello sin tener en cuenta la poca exigencia en cuanto a edificaciones, mobiliario escolar, personal subalterno, etc…

Educación virtual (e-learning)

Se entiende así a la utilización de nuevas tecnologías y herramientas de aprendizaje como complemento a procesos de comunicación y enseñanza. La educación virtual incluye herramientas muy valiosas como las tegnológicas, de comunicación, evaluación y contenidos. Se trata de herramientas que facilitan los procesos de aprendizaje donde hay mediatización del acto pedagógico, sustentada en soportes tecnológicos. La educación virtual no sólo se dirige a adultos, puede estar orientada a todas las edades de la vida; niños, jóvenes, adultos, adultos-mayores. Su objetivo intenta trascender a la idea de que la educación solo se da en un momento de la vida. Para que sea eficaz requiere motivación de parte del estudiante interesado.

Aprender en la virtualidad

Los nuevos avances en comunicaciones generan un nuevo espacio social y no se limitan a ser medios de información y comunicación. La sociedad siempre nos ha educado para el entorno natural, normalmente a través de la familia. Las escuelas y universidades están tardando en adaptarse al nuevo espacio social, pese a que el crecimiento del entorno cibernético es vertiginoso en otros sectores de la acción social (banca, investigación científica, comercio electrónico, espectáculos).
En este nuevo espacio social todavía no hay escenarios específicamente diseñados para la educación, o son muy pocos. Es una de las tareas que debe hacerse. Además de crear los escenarios telemáticos educativos (aulas virtuales, escuelas y universidades electrónicas, Intranets para la educación, etc.) hay una enorme labor de formación de agentes educativos por llevar a cabo.
Son las aulas virtuales, a cuyos escenarios se accede conectándose a una red educativa telemática. Aparte de ser aulas distales, lo más notable es que dejan de ser recintos con interior, frontera y exterior, convirtiéndose en redes digitales en las que se desarrollan las diversas acciones educativas. El profesor, puede ahora proponer una serie de problemas previamente diseñados, controlar a distancia lo que hacen los alumnos en su pupitre virtual, corregirles interviniendo en su pantalla, sugerirles ideas, motivarles, pero todo ello en un nuevo medio que no es físico, sino electrónico.
Durante los próximos años proliferarán iniciativas de este tipo y no cabe duda de que otra clase de agentes sociales como organizaciones religiosas, instituciones internacionales u otras se incorporarán al proceso de creación de escenarios educativos virtuales.