El desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) tienen un impacto fundamental en el incremento de la productividad y, por ende, en la competitividad y, finalmente, en el crecimiento económico, facilitando alcanzar tasas altas y sostenidas.

Así lo sostuvo César Peñaranda, director ejecutivo del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), durante la sesión mensual del Servicio de Información Empresarial (InfoSIE) realizado el 26 de octubre pasado en el auditorio de la CCL.

Durante su ponencia “Las TIC y su relevancia en la economía nacional”, Peñaranda señaló que, dentro de su agenda económica en vías de convertirse en un país del primer mundo, el Perú debe contemplar a la productividad como una política de Estado, lo que implica actuar sobre los factores determinantes a nivel micro y macro a fin de lograr dicho objetivo.

A nivel micro, o en el ámbito empresarial,

destacó la importancia de la innovación -investigación y desarrollo (I&D) y la aplicación de las TIC- a favor del incremento de la productividad. Ello, sumado a la mejora continua en organización, producción y comercialización, la capacitación y el entrenamiento a los trabajadores, así como la simplificación de los procesos, conllevará a reducir los costos reales de la empresa e incrementar su competitividad, explicó el experto.

Del mismo modo, resaltó la relevancia de las TIC, la ciencia y la tecnología dentro de las medidas a nivel macro o de país; paralelamente, mantener la estabilidad macroeconómica, fortalecer la institucionalidad, fomentar la apertura comercial y la inversión extranjera directa, establecer reformas estructurales, invertir en capital humano, contar con infraestructura física de calidad y promover la descentralización.

“Nada de esto se logra en el corto plazo, se requerirán diez o quince años si perseveramos y le damos continuidad. Son políticas que deben mantenerse en el tiempo e independientes del gobierno de turno. Por esta razón, el objetivo de incrementar de manera permanente la productividad debe considerarse una política de Estado”, recalcó Peñaranda.

PERÚ EN EL RANKING

Por otro lado, no obstante señalar los avances alcanzados, el economista advirtió su preocupación por las posiciones rezagadas que muestra el Perú en los indicadores de disposición tecnológica (74) e innovación (110) dentro del Ranking de Competitividad Global 2010-2011, elaborado por el World Economic Forum (WEF), que incluye un universo de 139 países.

Recordó, además, que Suiza ostenta el primer lugar en dicho ranking y que Chile (30) es el país mejor ubicado de América Latina.

“En innovación debemos reconocer que el Perú anda mal. Hay mucho por trabajar”, indicó.

Respecto a la brecha del índice promedio de desarrollo de las TIC entre América Latina y los países miembros de la OECD (Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, [apon, Francia, Italia y Canadá, entre otros) entre 2002 y 2008, Peñaranda sostuvo que esta se mantiene alta. Organismos internacionales otorgan a Latinoamérica índices que van entre 0,51 y 0,71, siendo 1 el máximo en que se encuentran países de altos ingresos, pertenecientes a la OECD.

A pesar de ello, precisó que la brecha es menor en el caso del subíndice de habilidades con las TIC, en relación con los países OECD. “Esto demuestra que poseemos un recurso humano que domina el uso de estas tecnologías. Solo falta la infraestructura adecuada que nos permita tener un mayor acceso a ellas”, explicó.

TIC EN EL PERÚ

Asimismo, informó que el sector telecomunicaciones es uno de los principales receptores de la inversión extranjera directa (IED), pues a diciembre de 2009 ha captado el 19,5% del total del stock, que asciende a US$ 18.840 millones. Solo la minería supera ligeramente a este sector, al absorber el 21% de las inversiones.

Del mismo modo, explicó que el acceso a telefonía fija a nivel de hogares mantiene una presencia cercana al 30% en los últimos años. “La disponibilidad de telefonía móvil (celular) en los hogares experimenta una tendencia al alza, pasando de 16% en 2004 a 73% en 2010. Por otro lado, el 25,1% tiene acceso a la televisión por cable, el 23,5% cuenta con computadora y 13,4% tiene instalado internet en sus hogares”, destacó Peñaranda.

Sin embargo, detalló que América Latina se encuentra rezagada respecto a la asignación de recursos a favor de la investigación y desarrollo (IξD). “Los países latinoamericanos gastan mucho menos en IξD que los países de altos ingresos. El promedio de la región en cuanto a la asignación de estos recursos es de 0,6% de su producto bruto interno (PBI), estando el Perú por debajo, pues apenas asigna el 0,15% de su PBI”, señaló. Agregó que, en términos de gasto en IξD por habitante, la brecha del Perú frente al resto del mundo es enorme.

En ese sentido, informó que Estados Unidos gasta 138,8 veces más que el Perú en esta materia; Canadá, 80,6; España, 43,6; Portugal, 31,2; y, Brasil, 12.

Asimismo, destacó la relevancia y el presupuesto asignados por las empresas en los países desarrollados al gasto en investigación y desarrollo, en comparación con lo limitado que es en nuestra región, resaltando que dentro de los limitados recursos que esta última aplica a IξD el mayor porcentaje corresponde a los gobiernos y no a las empresas.

CONCLUSIONESY RECOMENDACIONES

Al concluir que el aporte de las TIC en el desempeño de la economía peruana se sitúa por debajo del promedio de América Latina y muy lejana en relación con economías desarrolladas, César Peñaranda dio algunas recomendaciones para promover su desarrollo.

En tal sentido, planteó que las TIC deben tener mayor trascendencia en la agenda económica pro productividad, para lo cual es necesario que se destinen mayores recursos en los ámbitos público y privado.

Asimismo, recomendó promover su uso a nivel sectorial, resaltando en particular la necesidad de otorgar prioridad a los sectores más rezagados en cuanto a productividad como: agropecuario, pesca, comercio y servicios.

Por último, resaltó la importancia de introducir agresivamente la TIC en las instituciones educativas a todo nivel. Convencernos de que “el mayor uso de la TIC permitir incrementar la productividad, la competitividad y por esta vía la tasa de crecimiento del PBI, generando más y mejor empleo productivo, mayores ingresos y, por ende, reducir de manera efectiva la pobreza”, sostuvo Peñaranda.

Fuente:  Revista Empresas y Negocios Camara de Comercio